Across the evening sky, all the birds are leaving. But how can they know it’s time for them to go?
…
I do not count the time. For who knows where the time goes? Who knows where the times go?
Across the evening sky, all the birds are leaving. But how can they know it’s time for them to go?
…
I do not count the time. For who knows where the time goes? Who knows where the times go?
It’s a number. It’s a song. It’s a boy. Smooth. Pearl joy packed. Gold falafel, as through ice. It’s four-thirty. Morning with phone calls. It’s deaf mute. It’s cheap. A foreign car. Maybe bingo. Lucky night?
Something says it smells bad.
Por más que intente encontrar algo que realmente me llene, tengo la sensación de que hay algo que me vacía. Cuanto más busco, menos encuentro, y lo que encuentro me resulta más doloroso que lo que encuentro sino busco. Estos juegos de palabras son más fáciles de razonar que mis propios pensamientos, y esta sensación llega a agobiarme. A veces, me molesta tu indiferencia. Pedí a dios sabe qué, que no te alejases de mi. ¿Por qué me trataste de esta manera? Yo sólo quería hacerte feliz, no a mi sino a ti. No entiendes que me moría por hablarte, por verte. No te podrás imaginar jamás lo que rompiste en mi. No hay malestar alguno, sólo te pedí que me cuidaras, pero no me escuchaste. Me dolería saber que me mentiste. Me moría por tenerte cerca, me desvivía porque sintieses lo mismo que yo en tu interior. Es eso, sólo eso. Ya no quiero tenerte, sólo quería que fueses feliz. Y tal vez esté pensando demasiado en ti, y tal vez tendré que comenzar a olvidarte. Sé que no podré olvidarte del todo, sé que no te sacaré de mi corazón, que no busco nada igual.Y créeme cuando digo que ahora estoy más o menos feliz, pero estoy enferma desde que te conocí.